Jean-Marie Roughol ha vendido más de 40.000 ejemplares de su obra, en la que desgrana sus más de 20 años pidiendo limosna.
La salvación de Jean-Marie Roughol fue una frase de desprecio
viajando hacia los oídos adecuados. Este indigente parisino pedía
limosna en los Campos Elíseos cuando vio cerrar el candado de su
bicicleta a Jean-Louis Debré, exministro del Interior y uno de los
políticos más reputados de Francia. Roughol lo reconoce y le propone
vigilársela mientras el dirigente entra a un complejo de tiendas. La
breve conversación atrae la atención de una pareja. "¿Has visto? ¡Debré
está hablando con un vagabundo!", le suelta él a ella en tono burlón. Lo
oyen, y en un impulso de rabia, Debré le espeta la frase que lo
cambiaría todo. "Escucha Jean-Marie, yo creo que tú tienes mucho más que
contar que esa gente. Escríbeme tu historia. Escríbeme tu vida.
Escríbeme un libro. Yo lo corregiré y encontraré un editor".
