miércoles, 22 de febrero de 2017

NEPOTISMO Y ENCHUFISMO EN PODEMOS

PODEMOS OFICINA DE COLOCACIÓN

La formación morada que cumple más de tres años en las instituciones ha logrado en un tiempo record montar una estructura clientelar que impide la trasformación social en nuestro país.

Recuerdo perfectamente la frase que gritaba la gente en el 15M, "no somos mercancía en manos de bankeros y políticos" frase que ha utilizado PODEMOS desde el principio más la palabra CASTA que hoy ya no escuchamos de sus líderes. ¿Será por sentirse ellos mismos casta?

Los líderes de PODEMOS criticaban al principio con dureza la corrupción y el clientelismo de los partidos tradicionales y en las instituciones han aprendido pisar mochetas y vestir el mismo traje que la casta PPSOECs.

En 15M dijimos una y otra vez que la solución no era ocupar cargos en las instituciones y no nos equivocamos ya que vestir el traje neoliberal te convierte en otro neoliberal que vive de las instituciones.

PODEMOS no es un proyecto del pueblo y el tiempo lo va confirmando, es un proyecto de la élite que ha elegido a un grupo de politólogos para evitar manifestaciones masivas en las calles y lo han logrado ya que PODEMOS ha paralizado la calle y la voluntad del pueblo que cada día esta más empobrecido.

El enchufismo/nepotismo es una práctica antigua que hoy sigue vigente y PODEMOS no se libra ya que desde sus inicios se ha encargado de trasformar el partido en una especie de oficina de colocación, utilizando las mismas prácticas que los demás partidos a los que tildaba de casta corrupta.

En palabras de la propia Irene Montero, nueva portavoz de PODEMOS, "el enchufismo es un acto legal pero no deja de ser corrupción" afirmaba en los pasillos del Congreso antes de ser nombrada como número dos de PODEMOS. 

Hay muchos ejemplos de enchufismo en la formación morada pero me limitaré a nombrar los casos más llamativos para que el pueblo tome consciencia y reaccione y sobre todo que la militancia de PODEMOS exija a la formación una democracia real y no espectáculo.

  • PABLO IGLESIAS - el líder de la formación primero coloco a su ex pareja Tania Sanchez como diputada de las cortes y luego a la actual pareja, Irene Montero. La misma Irene Montero una vez nombrada como portavoz de PODEMOS coloco a su amiga de facultad Ione Belarra como la segunda portavoz de la formación. Gloria Elizo que controlaba la Comisión de Garantias de la formación con su marido Pablo Fernández Alarcón por sus servicios en la comisión ha sido premiada con el cargo de portavoz tercera en el Congreso y su hombre, gerente de la formación. (liderará el equipo encargado de coordinarse con las alianzas territoriales y asentar la estrategia de unidad popular de cara a las municipales y autonómicas de 2019). La Comisión de Garantías ha recibido más de 80 mil quejas sobre fraude en el sistema de votación AGORA VOTING y Elizo y su esposo gestionan información muy sensible de la formación y por ello han sido premiados por Iglesias por miedo a no estallar el escandalo sobre el sistema de votación en PODEMOS. 
  • IÑIGO ERREJÓN - coloca a su ex pareja, Rita Maestre como portavoz del ayuntamiento de Madrid, el mismo Errejon enchufado en la Universidad de Málaga como investigador por su amigo Alberto Montero que luego el mismo Errejón ayudo para obtener el cargo de diputado en el Congreso. 
  • TERESA RODRÍGUEZ -la líder de PODEMOS Andalucía después de las europeas decidió colocar como asesor de la oficina europarlamentaria a su amigo de anticapi, Pablo Ganfornina y este a su vez coloco a su novia, Lorena Garrón Rincón como administrativa en el ayuntamiento de Sevilla a propuesta de Participa Sevilla la marca de Podemos que controla los anticapi en Sevilla.El concejal de Participa Sevilla, Julian Moreno, coloca a su pareja Olga Negrón Rojas en un cargo en la Diputación de Sevilla. Teresa también ayudo a su pareja, José María González "Kichi" para la alcaldía de Cádiz, pareja que controla Andalucía como territorio de los llamados anticapitalistas. De anticapi poco ya que a las personas sin techo que protestaron en Sevilla 127 días las ignoraron y el alcalde de Cádiz que sigue con la privatización de los servicios sociales (Grupo5) ha enviado en varias ocasiones a la policía local para echar a la gente sin techo que se resguardaba en el balneario La Caleta sin ofrecer soluciones.  
  • ADA COLAU - la alcaldesa de Barcelona nada más entrar en el ayuntamiento ha colocado a más de 80 personas como asesores y entre ellos su pareja, Adriá Alemany y el teniente de alcalde, Gerardo Pisarello coloca a su mujer, Vanesa Valiño como asesora de vivienda del ayuntamiento.   
Son muchos los ejemplos en los ayuntamientos, diputaciones, parlamentos autonómicos, senado, cámara de los diputados donde se han colocado muchos familiares de los políticos de la formación morada y muchos me diréis que la corrupción de PODEMOS en comparación con la del PPSOECs es insignificante y en parte tenéis razón. Pero la corrupción actual de PODEMOS genera más y más corrupción ya que se basa en el clientelismo, favores que se deben unos a otros y esta cadena interminable en un futuro acabará en una corrupción institucionalizada. 

PODEMOS cuando surgió nos prometió que acabarán con la corrupción y para ello hay que ser ejemplo y ellos han perdido la credibilidad y por ello PPSOECs se han quedado tranquilos ya que saben que han tomado el mismo camino que dará lugar a los discursos de siempre, Y TU MÁS y la gente esta harta de estos discursos en el parlamento donde se miden la propia corrupción. 

PODEMOS ha convertido las secretarias generales autonómicas en los feudos de los nuevos barones que luchan entre si por su trozo de PODER y en esta lucha interminable entre parejas, novios y amiguetes el pueblo pierde y no me parece justo. 

PODEMOS ha sido clave para que no haya revueltas en la calle y los partidos tradicionales en los pasillos del Congreso ven en Pablo Iglesias un héroe que con inteligencia y astucia ha sabido canalizar el cabreo del pueblo, al igual que Felipe Gonzalez en 1981. 

PODEMOS es un partido político más dentro de las instituciones que mira por sus intereses políticos y el pueblo debe salir del matrix podemita en el que llevan tres años y organizarse para llenar las plazas y exigir derechos y libertades. No hay derecho que nos traten como idiotas, somos pueblo y llevamos la razón de nuestra parte. 



lunes, 20 de febrero de 2017

NUNCA IMAGINE TANTA MISERIA MORAL

Desde la calle observas una y otra vez al mundo que cada vez camina con más prisa y te quedas horrorizado de la inmoralidad que ves alrededor. Tratas en todo el momento de mantenerte firme y sembrar justicia en un espacio lleno de injusticias y no es nada fácil.

Sigues caminando con la esperanza de que algún día aquel sueño de la infancia pueda volar y la inmoralidad que reina la tierra de los mortales te impide seguir, caes y te levantas y todo para alcanzar la IGUALDAD DE OPORTUNIDADES. 

Vivimos en una especie de imperialismo que impide vivir dignamente a millones de personas, un sistema criminal que se mantiene, resiste con la complicidad directa de los oprimidos. Los opresores capitalistas generadores de pobreza observan en sus confortables salones como los oprimidos nos peleamos a diario por un trozo de pan. 

Este sistema disfrazado de democracia capitalista es la continuidad de los sistemas anteriores, nada ha cambiado y hasta que no asumimos nuestra condición de pobres oprimidos nada cambiará. 

La inmoralidad es tal que de ser capaces de reconocerlo este mundo cambiaría pero tememos realmente en reconocer nuestros errores y esta actitud nos impide avanzar, evolucionar. 

Hemos perdido la capacidad de pensar, reflexionar, amar, nos hemos digitalizado y acostumbrado al confort que paraliza. Me quedo con este pequeño sueño y me aferro a el para seguir caminando en este jardín que cada día se queda sin sus flores.



lunes, 6 de febrero de 2017

LA JUSTICIA ARCHIVA LA PALIZA A LAGARDER POR UN GRUPO DE NAZIS DE LA ULTRADERECHA

nEGLIGENCIA POLICIAL



El activista Lagarder Danciu no da crédito a lo sucedido: la jueza del Juzgado de Instrucción 54 de Madrid, Marta Gutiérrez del Olmo Menéndez, ha archivado el caso de la paliza recibida por el rumano a manos de unos neonazis porque la Policía no entregó la denuncia de los hechos.

Lagarder fue agredido en la concentración celebrada el pasado 20 de noviembre en Madrid para "honrar" a Francisco Franco y a José Antonio Primo de Rivera, después de que este se acercara con un cartel en el que se leía "Franco asesino". Acto seguido, un total de siete ultraderechistas se abalanzaron hacia él y le pegaron una paliza que le ocasionó, entre otras cosas, una brecha en la cabeza.

¿Y qué hizo la Policía? Cuando los agentes le recogieron del suelo, le reprocharon: "¿Qué haces aquí?, ¡si tú eres rumano! No sabes nada del franquismo. Franco fue un presidente", relata a Público el agredido. Además, asegura que no le recomendaron ir al hospital, por lo que fue por su propia cuenta.

Lagarder recibió la llamada de la Brigada Policial dos días después de los hechos. En las dependencias policiales, el activista sin techo consiguió reconocer a cinco agresores. Pero nadie le dio una copia de la declaración, sólo un papel que certificaba su asistencia en la comisaría. Asimismo, le prometieron que mandarían una copia.

Doble rasero

Tres meses después, Lagarder y su abogado, Eric Sanz de Bermond, se han enterado de que la jueza ha archivado la causa porque no le ha llegado la denuncia del agredido. "No sabemos qué ha podido pasar", asegura el letrado. A Sanz de Bermond se le ocurren dos opciones: "O bien se ha traspapelado la denuncia, o la Policía sigue investigando los hechos, algo poco probable porque ya han transcurrido tres meses". No obstante, el abogado considera que, si la jueza sólo ha recibido el parte médico, tenía que haber tomado declaración al afectado antes de acordar el sobreseimiento del caso.

Lagarder, enfadado, compara su caso con el de la joven murciana que ha recibido una paliza a manos de "un grupo de extrema izquierda", según el atestado policial. En esta ocasión, los agresores han sido localizados, arrestados y puestos a disposición judicial, e incluso, el propio ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, ha condenado públicamente los hechos. En el caso del activista, la Policía no detuvo a los atacantes y sólo les tomó declaración como imputados. "En este país, cuando la ultraderecha agrede, no se hace nada", lamenta el rumano.







Lagarder, el rostro de los invisibles

ENTREVISTA - ZERO GRADOS

Agresiones físicas, noches a la intemperie, detenciones… Nada le importa a Lagarder, mientras piense que está obrando de acuerdo a sus principios. El activista está librando una cruzada por los derechos de las personas sin techo y contra todos aquellos que se lucran con el negocio de la pobreza.





Texto y fotografías: Adrián Luis//

20 de noviembre. España. Para algunos, una fiesta nacional. Un hombre con un cartón donde se puede leer “Franco asesino, vergüenza” irrumpe a viva voz en la conmemoración de la muerte del caudillo en Madrid. Enseguida, un grupo de unas seis o siete personas le arrojan al suelo y le propinan patadas y puñetazos. Ese hombre se llama Lagarder y esta es su historia.
Lagarder Danciu es un activista sin techo que defiende los Derechos Humanos. Su labor principal consiste en denunciar la situación de miles personas que carecen de un hogar y protestar en actos institucionales ante la incrédula mirada de la clase política. Hijo de gitanos, Lagarder nació el 3 de enero de 1981 en la ciudad rumana de Slatina, en plena dictadura comunista de Ceaușescu. “A los gitanos nos quitaban de nuestro seno familiar y nos institucionalizaban”, relata el activista, despojado de su madre nada más nacer para ser internado en un orfanato en esa misma localidad. Su padre se encontraba en prisión. Ahí aprendió a leer y a la literatura Lagarder debe su nombre. Su progenitor se inspiró en un personaje del escritor Paul Féval que le fascinaba: el espadachín Henri de Lagardère. Así que le pidió a la madre que le pusiera este nombre. Y ella cumplió con la promesa.
Con siete años Lagarder se tuvo que mudar a un nuevo centro de acogida, esta vez ubicado en Corabia. En estos hospicios, se juntaban niños de siete años con jóvenes de hasta veinte.  Los más mayores controlaban estos centros y abusaban de su poder, sobre todo para conseguir más comida, una comida que escaseaba. Lagarder y su grupo de amigos, aún niños, se propusieron que cuando fueran los veteranos terminarían con estos abusos. Y llegado el momento la pandilla de Lagarder lo consiguió. Por otra parte, el orfanato estaba lleno de chicos de etnia gitana y Lagarder fue educado para odiar a los gitanos, sin embargo, él nunca sucumbió. “Cerca de la escuela había un barrio marginal y yo me quedaba allí jugando con los niños que eran gitanos y me encantaba porque la familia vivía en chabolas y te invitaban a la casa a comer”, recuerda. Durante su infancia ya se vislumbraba cierto inconformismo y un afán de solidaridad.
Pero, ¿quién fue la artífice de esto? Su maestra, Cosoveanu Doina. “La igualdad de oportunidades que consiguió mi maestra en la escuela fue la semilla que de ti depende que florezca y que haya más semillas”, se sincera Lagarder, quien mejoró su rendimiento académico gracias al empeño de la docente. Aunque también hubo otras personas que influyeron en su personalidad.
Tras la caída de Ceaușescu, al orfanato llegaron unas cooperantes suecas. “Era como la cárcel, –confiesa el activista– en mi habitación éramos unas veinte personas y olía a orina”. Estas trabajadoras sociales cautivaron a un Lagarder con 10 años. Por primera vez en el centro alguien les preguntaba qué les apetecía hacer, cómo querían pintar las grises paredes. “Ellas nos aportaron esta parte emocional y aquel verano muchos logramos hacer pipí”, reconoce. Levantarse por la mañana con el pantalón mojado era un horror para los niños. Esto suponía golpes y llevar la prenda húmeda todo el día. Las trabajadoras consiguieron que superaran este problema: les aconsejaban no tomar demasiado líquido o les acompañaban al baño. Tal fue el impacto de la presencia de estas profesionales que Lagarder se interesó por los estudios de una de estas cooperantes y así fue como el chico descubrió su vocación, Trabajo Social: “Yo relacionaba siempre ser trabajador social como dar color a la vida”.













El mismo año que accedía a la universidad se instauraba la carrera de Trabajo Social. Lagarder ocultó su origen gitano y era “duro ser testigo de conversaciones” con los demás estudiantes porque decían barbaridades, lo que provocaba que él se cerrara más en sí mismo. A todo esto hay que añadir su orientación sexual, su homosexualidad.
Inmerso en la carrera, dedicaba los veranos a trabajar en la obra para costearse los gastos académicos. Para tal propósito, se desplazaba hasta Yugoslavia, en plena guerra de los Balcanes. Con ese dinero, podía asistir durante el curso a los seminarios, debates, etcétera. En el último año, Lagarder realizó las prácticas en la casa de acogida de su infancia, como no podía ser de otra forma.  Pero las cosas no habían prosperado mucho desde que concluyera su etapa de interno. La directora, hija de un senador, hacía negocio con los medicamentos del orfanato. Lagarder, fiel a sus principios, la denunció. Por aquel tiempo, también se enfrentó al primer ministro Adrian Năstase con 21 años. El estudiante irrumpió en el acto del político para quejarse de la situación de los niños de estos centros y, tal y como le sucede en la actualidad, el activista fue expulsado por los miembros de seguridad. No obstante, los medios se hicieron eco de la protesta.
Harto de la mentalidad de sus compatriotas, Lagarder se propuso salir de su país en busca de la libertad. Finalmente, optó por abandonar Rumanía. Portugal era el destino. El detonante de dicha decisión se hallaba en el deseo de su amor platónico por un mejor porvenir en Europa. Durante el viaje, la patrulla fronteriza paró al autobús para exigir 50 euros por cabeza a los emigrantes. Lagarder fue el único que se opuso amenazando con denunciarles. “Cállate, cállate, que no nos dejan pasar”, gritaban los pasajeros. El autocar continuó con el trayecto. Solo una persona se libró de pagar. Ya en Hungría, de nuevo la policía dio el alto al vehículo y obligó a bajar al insubordinado. Lagarder fue víctima de una paliza ante la pasividad de los viajeros.
En Portugal estuvo un año. Él y su amigo cayeron en la red de una mafia rumano-portuguesa. En 2005, Lagarder consiguió huir a España y se instaló en Aracena (provincia de Huelva). allí, una profesora de la escuela de adultos, Ángeles de los Reyes, le tendió la mano. Con su ayuda, pudo regularizar su situación, homologar su título universitario…
En España trabajó como jornalero en el campo, como jardinero y como camarero. También como traductor para la Policía. Hasta que por fin pudo dedicarse a su profesión. Estuvo casi 5 años en más de 24 centros educativos de Sevilla. Como mediador, intentó mejorar la relación entre el profesorado y el alumnado, sobre todo con los estudiantes gitanos. En algunas de estas escuelas, en colaboración con los profesores, pudo establecer una convivencia e igualdad. Sin embargo, en los últimos colegios de las Tres Mil Viviendas y Pino Montano se encontró con una segregación de gitanos en aulas diferenciadas. Era un proyecto de la Consejería de Educación con la ONG Unión Romaní. Y como se estaban produciendo irregularidades, el trabajador social envió a los tribunales al Departamento y después a la ONG por despido improcedente: “Lo que más me ha dolido y sigue doliendo fue expulsarme de la enseñanza porque a mí lo que más me gusta es enseñar y estar en la escuela”. A pesar de ganar ambas sentencias, Lagarder se marchó a Dinamarca para embarcarse en un nuevo proyecto, el programa de voluntariado de Humana People to People. Un año de preparación en el país escandinavo con el objetivo de trabajar en escuelas de Maputo. Pero descubrió que se trata de una red mafiosa. Lagarder lo denuncia ante las autoridades. Hoy en día, los directivos están en busca y captura por la Interpol.
“La lección de Dinamarca para mí fue como: ‘No hace falta huir hacia otros países, hay que enfrentarse a las cosas’”, reflexiona. Cansado de escapar, fue consciente de que las injusticias se propagan por todos los sitios, por tanto, centró sus esfuerzos en España. Tras retornar a Sevilla y con la llegada de Podemos, intentó entrar en la formación morada. Pero poco le duró la experiencia. Según Lagarder, se daban casos de amiguismo y dedocracia.  
En septiembre de 2015, un Lagarder sin recursos se decanta por el activismo como forma de vida. Se organiza en las calles de Sevilla con las personas sin techo y levantan el Campamento Dignidad, es decir, ocupan el espacio público con tiendas de campaña como protesta por su situación. Era una forma de visibilizar sus derechos ante las instituciones políticas y la sociedad. El 21 de octubre de 2015 el Ayuntamiento del PSOE, con el alcalde Juan Espadas, ordenó la intervención de la Policía y el activista fue detenido. El Consistorio hispalense subvencionaba con 6 millones de euros a la empresa Grupo 5. Por tanto, se produce una privatización de los servicios sociales. En palabras de Lagarder, estas corporaciones privadas no están interesadas en solucionar la pobreza sino que pretenden que perdure para seguir llevando a cabo sus negocios. Mientras tanto en Sevilla y en cualquier rincón de España siguen muriendo indigentes. Más que muertes, él las considera como “asesinatos institucionales de los políticos que pueden ser prevenidos perfectamente pero no quieren”. 













Tras el Campamento Dignidad se embarca en La Ruta de la Pobreza por España: 17 ciudades a lo largo de 2016 con el fin de radiografiar la precariedad social. “Pero lo más llamativo era ver en los ayuntamientos del cambio, como Barcelona, Madrid, Zaragoza, cómo no han dado ningún cambio”, crítica el agitador. La principal reivindicación consiste en la remunicipalización de los servicios sociales con el objetivo de erradicar el negocio de la pobreza. El activista en cada urbe toma contacto con las personas que viven en la calle para saber de primera mano sus historias a la par que investiga las actuaciones de los dirigentes políticos. Por último, emplea toda esta cruda realidad para exigir  respuestas en la cara de los políticos. Una de las formas más habituales de estos asaltos es la de boicotear –él lo denomina “reventar”– actos públicos. En general, a los políticos estas protestas les molestan ya que están presentes los medios de comunicación y se rompe un guion, un discurso preparado: “Los políticos, todo lo que tú ves en la tele, lo tienen todo, al milímetro, muy controlado”.
Durante la gira, hubo un punto de inflexión para Lagarder que supuso atraer la atención mediática y pública. El 24 de mayo de 2016, el activista boicoteó megáfono en mano la presentación de las listas del Partido Popular en el parque del Retiro con miras a las elecciones generales del 26 de junio. El acto estaba encabezado por el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy. Los medios de comunicación no tardaron demasiado en poner nombre y apellido a ese espontáneo.
Lagarder necesita “un momento de preparación psicológica y emocional” consigo mismo antes de increpar a personalidades y políticos: “Diez minutos antes mi cuerpo todo está temblando pero yo tengo que ser frío y fuerte, entonces intento poner todo lo de la calle en mi mente, tienen que permanecer vivas las imágenes duras, los asesinatos, el hambre de la calle, entonces estas imágenes de violencia me dan fuerza para yo entrar y decir lo que hay que decir”.
La Ruta de la Pobreza continuaba recorriendo ciudades del mapa nacional. Lagarder aprovechaba la cobertura de los acontecimientos para llevar a cabo sus reivindicaciones: Génova el 26J, Ferraz durante la crisis socialista o el 20N. Cada vez más focos y cámaras pero también cada vez más represalias y miedos: “Muchas veces, el miedo es permanente sobre todo después del 20N vas con cuidado”. Como medida para evitar agresiones –ha recibido amenazas de muerte–, el sin techo ya no publica tanto en directo en las redes sociales. De este modo, despista a sus detractores ya que desconocen dónde se encuentra: “Los franquistas aquí han sido muy listos, lo han hecho de puta madre, porque han enquistado el ADN en la mentalidad de la gente de este país”.
El Día de la Constitución de ese año, Lagarder fue detenido en Málaga por reventar un acto del alcalde. La tormenta no amainó cuando salió de los calabozos. Al activista se le abrió un expediente de expulsión: “Mucha tristeza y mucha vergüenza porque llegar a este nivel tan alto, desde arriba, un Gobierno prestarse a firmar un BOE para echarte del país me parece una vergüenza”. Lagarder señala a Juan Ignacio Zoido, ministro de Interior y antiguo alcalde de Sevilla. En el periodo en el que Zoido era el máximo dirigente de la capital andaluza, Lagarder protestó por multar con 750 euros a las personas por rebuscar en la basura. El abogado del activista –que le representa de manera gratuita– presentó un recurso y la orden de deportación se ha paralizado, a la espera de que sea o no archivada.
Terminó el 2016 con la lucha por los derechos de los ciudadanos sin recursos. En el 2017 la lucha y La Ruta de la Pobreza prosiguen: “A lo mejor sigue de otra forma, en el sentido de no centrarse tanto en reventar actos de los políticos como en visibilizar y denunciar”. Pronto publicará un libro que servirá como otra forma de activismo. Hasta ahí vislumbra su propio horizonte: “Yo tampoco controlo los tiempos, soy una persona que me gusta mucho la espontaneidad y me dejo llevar por la ruta, por el viaje sin destino”.
FUENTE - ZERO GRADOS 

sábado, 21 de enero de 2017

CARTA A UN POLITICO QUE INSULTA A LAS PERSONAS SIN TECHO


Réplica de un activista sin techo a la carta de Alejandro Sánchez Moreno, de IU Sevilla:


Estimado Alejandro,

Hoy al despertar titiritando de frío en el trastero donde un amigo de Sevilla me ha hecho hueco para descansar, me he encontrado con su carta publicada en Diario16, y como comprenderá, he hablado con la directora del periódico, a la que he pedido un espacio en el mismo periódico para la replica. Quiero agradecer a Diario16 esta posibilidad que me brinda, y a la biblioteca pública provincial de Sevilla el hecho de facilitarme un ordenador durante una hora para contestarle.

Parece que mis “salidas constantes de tono” le han determinado escribir la carta en un intento de desprestigiarme en las redes sociales, haciendo uso de una humilde columna de un periódico. Me parece triste que un político que tiene que servir a los ciudadanos pueda vomitar tantos prejuicios sobre las personas sin techo y contra el activismo social.

Afirma usted en la carta que he dicho que el comunismo es “una perversión idéntica al capitalismo y al nazismo”. Eso es totalmente falso. Lo que le molesta a usted y a muchos comunistas es que haya expresado mi opinión sobre el comunismo de Rumania, pese a que yo lo he vivido en primera persona, a diferencia de usted. Como anarquista, no creo ni en el capitalismo ni en el comunismo, ya que los dos sistemas defienden una estructura de control de las masas sin la participación de la gente. Creo con firmeza en la autogestión, modelo que permite a los individuos ser libres.

También dice usted que soy un individualista con afán de protagonismo y que las causas por las que lucho no me importan, de nuevo en un intento de humillarme en las redes sociales sin haber intentado hablar previamente conmigo o interesarse por estas luchas que se daban en la misma ciudad. Afirma que me conoce de un debate sobre inmigración en 2014, en el que he acusado a la plataforma de inmigración de ser tutelada por IU Sevilla. Pues bien, como lo dije entonces, lo subscribo de nuevo, ya que IU se encargó de tutelar a muchas plataformas de la ciudad con el único fin de sacar rédito político, algo que me parece inadmisible.

En la campaña municipal, IU organizó un acto para –supuestamente– pedir a los inmigrantes de la ciudad participar y aportar sus propuestas para el programa electoral. Al terminar el acto, no habíais permitido participar a ningún inmigrante, lo tenías todo bien amarrado. Entonces, yo levanté la voz, y –sea usted honesto– no fui yo solo, sino fueron muchos los inmigrantes que reprocharon la forma en la que ustedes utilizaron el tema de la inmigración. Yo en aquel momento no era candidato de ningún partido, ayudaba a Participa Sevilla en el programa sobre inmigración y minorías, y fue precisamente una política de Participa Sevilla la que ofreció su tiempo a varios inmigrantes de la sala para ofrecer sus propuestas. Lo que le molestó de aquel acto fue que se dejó en evidencia la criminalización de la pobreza que ha llevado a cabo IU con PSOE en el ayuntamiento de Sevilla.

Por los inmigrantes he luchado desde el día que emigré de Rumania, lucha que he dado en las escuelas donde los alumnos inmigrantes y gitanos sufrían segregación. En uno de los institutos públicos de la ciudad (IES Pino Montano) donde el director era un destacado militante de IU y comunista, segregó al alumnado gitano durante más de 10 años. Yo lo denuncié hasta el punto de quedarme sin empleo por defender la igualdad de oportunidades en un espacio público que debe, por ley, atender la diversidad y no segregar.

Como traductor en la policía y los juzgados, he denunciado los abusos que sufrían los inmigrantes en los calabozos ante el Defensor del Pueblo, así como la ORDENANZA DE LIMPIEZA que sacó su partido –IU Sevilla– con el PSOE en 2003 y que criminalizaba la pobreza con multas de 300 euros. También he denunciado a las llamadas organizaciones gitanas, que han utilizado los fondos públicos en intereses de familia, y no para la creación del empleo, y la justicia después de cinco años de peleas y gastos de mi bolsillo me ha dado la razón imputando a una de las organizaciones más importantes por varios delitos.

Denigra usted las luchas que cada uno da a nivel individual y es un error. Cada persona es libre de decidir y actuar como ve conveniente, no tiene que haber una estructura como filtro para el control de las ideas. Creo en la lucha individual de cada persona como primer paso para asumir posteriormente la acción colectiva. Las organizaciones llamadas gitanas que usted alaba en su carta están imputadas en los tribunales, y el Sr. Juan de Dios, ex diputado PSOE y amigo de Felipe González utilizó al pueblo gitano en intereses políticos y familiares. A él nadie le ha amenazado de muerte, fue una denuncia falsa en su intento de intimidarme para no seguir con las denuncias en los tribunales por apropiación de fondos públicos.

Quizá mi independencia y determinación es lo que más le fastidia

Afirma usted que soy un PROVOCADOR y no se lo niego. Hay que provocar, y más a políticos como usted, para poner en evidencia su falta de empatía y respeto por los movimientos sociales. Los movimientos sociales que no pasan por su despacho no tienen validez, ya que, en Sevilla, IU esta acostumbrada de toda la vida a tutelar los movimientos sociales. Quizá mi independencia y determinación es lo que más le fastidia, ya que nunca he sido muleta de ningún partido político. En PODEMOS Sevilla he participado en la elaboración de programas para mejorar la vida de los grupos marginales, tan criminalizados por IU y PSOE de Sevilla, y en cuanto he detectado enchufismo y falta de democracia, me he apartado y todo se ha denunciado públicamente. Usted lo sabe, pero el rencor que me tiene no le permite hacer un buen análisis.

No soy el “rey de los gitanos”, soy un activista gitano cabreado con la corrupción sistemática que hay en el mundo asociativo gitano que al igual que el PSOE utilizasteis como cortijo para vuestras actividades políticas. Por cierto, he sido el primer gitano de España en sentar en los tribunales a la histórica ONG gitana Unión Romaní, y usted lo sabe, pero al igual que el PSOE, defiende lo viejo, como los profesionales de la política. ¿Se considera un profesional de la política?
  

No soy el “rey de los gitanos”, soy un activista gitano cabreado con la corrupción


Dice usted que como “el mercado gitano” estaba saturado, me ha ido a por los sin techo que llama usted al igual que el PPSOE, “MENDIGOS” fácil de manipular por su autoexclusión, drogadicción y alcoholismo… De nuevo prejuzga a un colectivo social que, con grandes dificultades se ha organizado en Sevilla y ha luchado en la plaza 127 días sin que usted ponga solución alguna a sus reivindicaciones.

Dice usted que he decidido “por diversión” montar el campamento dignidad, ignorando que llegue a la calle por ser desahuciado de mi casa, que tenía alquilada por denunciar la corrupción en el mundo asociativo gitano y la segregación escolar en los barrios marginales.

¿Le parece divertido luchar y que te encarcelen por defender derechos?

No me ha insultado a mí y a todo un colectivo que, con grandes dificultades, ha decidido organizarse y pedir al ayuntamiento de Sevilla derechos. ¿Le parece divertido luchar y que te encarcelen por defender derechos? Si tuviera usted un poco de dignidad, pediría disculpas, pero lo dudo, ya que no fue capaz de dar soluciones a los más de 33 sin techo que para usted somos “pocos mendigos”, según se desprende de la carta que me envía.

Sean pocos o muchos “mendigos”, estas personas tenían que ser atendidas por políticos como usted, y no criminalizadas o insultadas. En la calle hay una gran diversidad de perfiles, no todas las personas que están en la calle están por adicción a las drogas o al alcohol, hay muchas personas que están en la calle porque han sido desahuciadas de sus casas y usted en su carta ha insultado a todo un colectivo. Espero que la sociedad civil actúe, ya que me parece inadmisible que un político como usted juzgue de esta forma a las personas sin hogar.

No quero ser un mesías, como el lider de IU Sevilla del ayuntamiento de Sevilla, Daniel Rojas, que se emociona y llora con la virgen macarena… Sí, esto llego a declarar en una entrevista a EL MUNDO Andalucía, olvidando que en la Basílica de la Macarena esta enterrado el general franquista, Quepo de Llano, responsable de muchos crímenes. Utiliza usted los mismos argumentos de la derecha para insultar el activismo, llamándome el mocito feliz para ocupar las portadas de periódicos.

Jamás imaginé que usted sería capaz de escribir una carta para atacar a un activista desahuciado

Lo importante son las acciones Sr. Alejandro Moreno. Ya sé que incomodo a muchos políticos por poner en evidencia su torpeza, pero jamás imaginé que usted sería capaz de escribir una carta para atacar a un activista desahuciado que desesperado trata de poner en evidencia las muertes que hay en la calle y la falta de derechos.

¿Sabe usted una cosa? En mis brazos han muerto personas sin techo, en la calle he descubierto la verdadera cara de todos los políticos y nunca renunciaré al activismo social, tan necesario. Fastidia que sea un activista independiente, y para satisfacer su ego se pone a difundir en las redes sociales una foto de diciembre de 2015 en la que Alvaro Ojeda entrevistaba a las personas sin techo que ustedes han abandonado en la plaza por decidir ser un movimiento libre e independiente y no tutelado por los políticos.

Para finalizar, decirle que me hubiese gustado que utilizase la columna de DIARIO16 para denunciar la privatización de los servicios sociales de la ciudad de Sevilla, pero no lo hace, ya que IU –junto al PSOE– privatizó los albergues para las personas sin techo que hoy son negocio de las empresas privadas. Utilice usted con responsabilidad la columna y denuncie que más de 2.000 personas sin techo duermen en la calle o que una decena de ellos han muerto en la acera por falta de derechos. No lo hará, ya que IU en la actualidad ha investido al PSOE y le mantiene en el ayuntamiento al igual que hizo el ex líder de IU Andalucía, Valderas, que sirvió de muleta a la casta PSOE. Tienen ustedes las manos manchadas y el pueblo andaluz les juzgará.

Me gustaría seguir, pero desde la biblioteca pública me avisan de que se me ha acabado el tiempo, cosas de la calle y su gente que no tiene los mismos recursos que usted. Salud y Libertad.

Fuente: DIARIO16 

Lagarder Danciu en la Plaza Mayor de Madrid. | Diego Rodríguez 

miércoles, 11 de enero de 2017

Muere de frío otra persona sin techo en Valencia

El hombre fallecido malvivía en el portal de una vetusta caseta junto al cementerio y rebuscaba comida en los contenedores. 


La muerte y el frío se dieron la mano el lunes junto al cementerio del barrio de Benimaclet. Una mujer que paseaba con su perro por el carril bici encontró el cadáver de un indigente indocumentado que malvivía en el portal de una vetusta caseta ferroviaria. El macabro hallazgo tuvo lugar sobre las diez de la mañana cerca de la rotonda de la avenida de Cataluña tras una de las noches más frías del invierno. 

Una patrulla de la Policía Local de Valencia y un equipo del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) acudieron al lugar, concretamente al camino de las Fuentes en el inicio de la ronda norte, para comprobar la veracidad de una llamada telefónica recibida en el 112 que alertaba del hallazgo del cadáver de una persona. El médico certificó el fallecimiento del indigente y la policía avisó al juzgado de guardia de Valencia.
Poco después llegaron dos patrullas de la Policía Nacional, cuerpo que se hizo cargo de las investigaciones, una médico forense y un equipo de la Policía Científica. El cuerpo del indigente no presentaba signos aparentes de violencia, por lo que todo parece indicar que el hombre murió por causas naturales o una enfermedad agravada por las bajas temperaturas, según informaron fuentes médicas.
La forense examinó el cadáver durante varios minutos antes de que los especialistas de la policía lo fotografiaran y tomaran las huellas de los dedos para su identificación dactilar. Según los vecinos, el indigente fallecido tenía problemas con el alcohol, estaba enfermo y dormía por las noches en el estrecho portal de una vetusta caseta que perteneció a un guardabarreras de Renfe.
«Nosotros le llamábamos Pepe 'El Portugués'. Tosía mucho en los últimos días y se cuidaba poco», afirmó Pepe Ferrer. «Bebía mucho y hablaba solo pero no se metía con nadie. Siempre iba con el tetrabrik de vino en la mano», añadió Ferrer. El indigente rebuscaba comida en los contenedores. «Algunas veces le dábamos fiambre o lo que nos sobraba en casa para que no comiera de la basura. Esta noche ha hecho mucho frío y el pobre ha dormido en la calle», manifestó el vecino.
Los termómetros debían marcar los 0 grados centígrados en el punto donde fue hallado muerto el indigente. La isla de calor que supone la ciudad de Valencia, donde los edificios y el asfalto desprenden por la noche el calor acumulado durante el día, se ha visto favorecida por el viento en calma. Así, la diferencia de temperatura suele ser de unos cuatro grados centígrados entre el centro de la ciudad (4.9 ºC medidos la pasada noche en Viveros) y algunas zonas de terreno allanado en las afueras (0.6 ºC), como el aeropuerto de Manises o la huerta de Benimaclet.

martes, 3 de enero de 2017

ENTREVISTA - LOS SIN TECHO EXISTIMOS

La ruta de la pobreza de un "sin techo".


El activista sin techo Largarder Danciu creó el proyecto “La ruta de la Pobreza”, donde pretende evidenciar la privatización de la red de servicios sociales, visibilizar las historias de la gente olvidadas y denunciar la falta de derechos de los colectivos marginales de España. En un principio instalado en Sevilla, recorrió 16 ciudades incluidas Madrid y Barcelona.
Para esto, tuvo que abandonar las comodidades de su hogar y su trabajo como docente. Aclara que pasó un tiempo hasta ser aceptado por las personas que viven en la calle. Le robaron celular (herramienta que utiliza para denunciar los casos de injusticia), la bicicleta y los documentos de identidad: “Me vi en parte obligado a permanecer en la calle, quizás si hubiese tenido los documentos en los momentos iniciales -que fueron muy duros- hubiese dejado la calle, ya que el cansancio es traicionero y te invita a abandonar aquella situación tan dramática”, comenta Lagarder.

 Comentame qué fue lo que observaste en la Ruta de la Pobreza
 La ruta de la pobreza es una iniciativa que pretende visibilizar la pobreza severa que afecta a 3,5 millones de personas en España y la dura situación de calle de los más de 50.000 personas sin techo. En la ruta he descubierto muchas historias… En la calle te encuentras con la realidad que tanto se ignora. Somos el segundo país de la Unión Europea con más niños que sufren pobreza, el país donde más de 2 millones de jóvenes han tenido que dejar el país por falta de trabajo.
¿Pudiste presentar tu proyecto a algún político?
Pude hablar con Ada Colau (alcaldesa de Barcelona), Manuela Carmena (alcaldesa de Madrid) Pablo Echenique (secretario general de Podemos en Aragón) a día de hoy no han cumplido con sus promesas. Los políticos son responsables de la situación de pobreza severa que sufren miles de personas.

Foto: Diego Rodríguez Veiga

¿De todos estos años que venís luchando por los sin techo y la pobreza, ha habido algún cambio?
Creo que se ha logrado visibilizar la pobreza y dar voz a miles de historias de la calle, es un primer paso, ahora habrá que pensar en una segunda fase que prevé aglutinar fuerzas y poner en marcha alguna iniciativa para dar solución al problema. Durante más de un año y cuatro meses pudimos establecer redes de contacto con muchos movimientos sociales y hay que aprovechar esta fuerza para seguir denunciando el negocio de la pobreza de las grandes ONGs y exigir a los políticos la estatización de los servicios sociales.

 Un 2016 que lo tuvo a Lagarder como protagonista en la interrupción de actos de campaña en las elecciones presidenciales con el objetivo de denunciar la pobreza, lo llevó a convertirse en una persona no grata entre los políticos. La última vez fue el 20 de noviembre, una manifestación por el aniversario de la muerte de Francisco Franco, último dictador de España.

¿Por qué asististe a la manifestación?
 Acudí con un cartel que decía: “Franco asesino, vergüenza”, para mostrar mi desacuerdo con este tipo de manifestaciones y no imaginé que acabaría tirado en el suelo y golpeado por un grupo de nazis. Lo más llamativo de este acto fue la actuación de la propia policía que en vez de identificar y llevarse a los agresores me apartan a mí y me discriminaron por ser rumano. 

¿Cómo consideran los políticos al gobierno de Primo de Rivera y Franco?
 Los políticos que tenemos en las instituciones se criaron durante décadas del régimen franquista y a muchos les encantaría volver a aquellos tiempos. Muchos de los ministros de Franco han sido activos en el gobierno de la democracia, paralizando todo el proceso de justicia social y democracia en España. La Casa Real es la encargada de dar continuidad al régimen franquista y hasta que no acabamos con la monarquía autoimpuesta, España no podrá progresar y ser un país democrático. Es inadmisible que en pleno siglo XXI tengamos que tener reyes, el feudalismo y el franquismo parece estar más vivo que nunca. Espero que la sociedad española reaccione y condene este tipo de manifestaciones que hacen daño a la ya frágil democracia de España.



A pesar de todo lo que sufriste por los neofranquistas, ¿vas a seguir rompiendo actos o tenés pensada alguna nueva forma de tener visibilidad para los sin techo?
La forma de protestar que empleo molesta a la clase política ya que sobre todo despiertas a la gente y claro está que para los políticos de España soy un “peligro social”. Seguiré protestando, creo que el país se merece saber la verdad sobre sus políticos. No concibo mi vida sin luchar, me siento responsable y debo seguir. Es un camino complicado pero al mismo tiempo da esperanza. Es muy bonito que te paren por la calle los obreros y los jóvenes animándote a seguir, esto me da mucha fuerza.

Por un acto en Málaga, terminaste preso por un poco más de un día y luego recibiste un comunicado de expulsión de España ¿Qué vas hacer?
Protesté en Málaga y el alcalde utilizó a la policía local para llevarme preso. Me trataron muy mal esas 27 horas, a pesar de que exigí un abogado de oficio. La justicia ha decidido archivar la acusación y me ha puesto en libertad sin cargos. Cuando salí, me entregaron una orden de expulsión del país, disposición que viene de arriba según el policía de la Brigada Provincial de Málaga. De nuevo el gobierno del PP utiliza las fuerzas de seguridad para reprimir la voz crítica de la calle. El abogado Oliver, que es profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Málaga, ha presentado un recurso contra la orden y esperamos que la justicia cierre el expediente de expulsión, ya que no tiene fundamento jurídico alguno. Me voy a quedar en España hasta que me expulsen, y una vez fuera seguiré luchando en otros países ya que mi activismo no se resume a un país, todo lo contrario, es un activismo internacionalista que pretende poner en evidencia la inmoralidad de la clase política.  

¿Qué es lo que te hace continuar luchando en la calle? ¿Alguna vez pensaste volver a Rumania, o irte de España?
Llegué tan lejos gracias a los críticos y a los que me amenazan, su actitud clasista con tiente racista me provoca y por ello he decidido permanecer en la calle luchando. La calle te hace fuerte, aprendes mucho y sobre todo despierta en ti cosas que antes, en la conformidad, estaban dormidas. Hay momentos en los que pienso en volver a Corabia,  mi ciudad de la infancia; para encontrarme conmigo mismo, con la escuela que me brindó la oportunidad de estudiar, con la maestra que durante años me enseñó escribir y leer…pero estoy tan absorbido por el presente que siempre acabo aparcando este momento. No puedo callar ante las injusticias y se que hasta el final de mis días lucharé por la igualdad de oportunidades, ya que sin ello no habrá justicia social y derechos para la gente. Pero también se que algún día volveré a Corabia, necesito abrazar la ciudad que me enseñó caminar.


Foto: Diego Rodríguez Veiga